Hornillos de gasolina: Coleman Unleaded 424

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Una de las herramientas imprescindibles en toda aventura, es la cocina, hornillo o coloquialmente conocido como “campingas” por extensión de la conocida marca de botellas de gas (Campingaz). Los hornillos de gasolina y combustibles similares pueden ser una gran opción sobretodo en ciertos climas y terrenos.

Cuando hablamos de tipos de cocinas u hornillos, en esencia, disponemos de dos tipos de combustibles: gas y combustibles líquidos del tipo alcohol, gasolina o sucedáneos de la misma.

Los hornillos de gas, son con creces los más populares, sobretodo en viajes de no mucho tiempo, o con buenas posibilidades de aprovisionamiento, por la compatibilidad entre estándares de cartuchos o botellas.  Estando algunos tipos de formatos, como los populares cartuchos de 250gr muy limitados por su duración, en particular, en lo relativo a su uso con tiempo frio o altura por la pérdida de presión, aunque este será un tema para otro artículo. Por la contra, los hornillos de alcohol tienen una larga tradición también, pero requieren de un tipo de alcohol específico no siempre fácil de encontrar, así como su comsumo suele ser especialmente alto así como algunos precisan de un cierto mantenimiento y reemplazo de partes.

La Coleman Unleaded 424 es ideal para usar con dos fogones

En este artículo vamos a referirnos a un tipo de cocinas, no excesivamente populares, al menos en nuestro país, pero que por precio, rendimiento y posibilidad de encontrar combustible en cualquier parte, son una buena opción.

En este punto, abordaremos algunas cuestiones con las cocinas basadas en gasolina en base a la experiencia con la Coleman Unleaded, de la veterana serie 424.

El diseño del hornillo Coleman 424 se remonta prácticamente a los años 70, sufriendo muy pocas modificaciones desde entonces, siendo el modelo actual un diseño que se remonta prácticamente a los años 90.

El principio de funcionamiento se basa en volatizar el combustible, para que tras la mezcla con el oxígeno se convierta en un gas suficientemente inflamable para servir de fuente de energía constante y estable.

Principios de funcionamiento

Las partes de este tipo de hornillos suelen ser comunes entre sí y se pueden resumir en:

  • Un depósito, el cual va presurizado con un buen tapón de rosca
  • Un embolo o cebador para meter presión en el depósito
  • Un regulador para controlar el paso del combustible hacia el quemador
  • Una llave para controlar la mezcla con el aire antes de la expulsión del combustible
  • Una boca donde el combustible volatizado se mezcla con el aire
  • Los quemadores
  • Y la parte más importante y delicada que es lo que habitualmente llaman “generador” donde el combustible se volatiliza y es inyectado en el quemador

El principio de funcionamiento de este tipo de hornillo es:

  1. Con el émbolo o cebador meter presión en el depósito, esto ayudará al combustible “frio” ser atomizado por el generador hacía el quemador.
  2. Abrir la palanca para enriquecer la mezcla con aire.
  3. Abrir la llave de paso. La llave de paso debe abrirse de forma generosa, quizás hasta la mitad del recorrido, si se abre poco, el spray de combustible no alcanza el fogón y puede inflamarse en el entorno del mezclador de aire, etc… Pero teniendo cuidado no dejar escapar demasiado combusitible ya que la ignición puede producir una llama considerable.
  4. Encender el hornillo usando preferentemente un mechero de llama.
  5. Tras unos minutos el generador se calienta y el combustible comienza a salir en forma de gas con cierta presión, en este punto ya podemos cerrar la llave de la mezcla de aire (2) y regular la llama a nuestras necesidades.

El generador de un hornillo de gasolina, se semeja de forma importante a un aérografo o pistola de pintor. En esencia, es un tubo, con un muelle todo a su largo y una fina varilla en su centro la cual esta rematada con una muy fina aguja que obstruye el orificio de salida regulando el caudal de la salida del gas a medida que dicha aguja entra o se retira del orificio de salida y produciendo una fina atomización del combustible durante el encendido para dar paso al combustible volatizado en forma de gas.

En los primeros segundos del encendido, el combustible sale atomizado en forma «spray», fruto de la presión insuflada en el depósito mediante el émbolo del cebador. Cuando el generador se calienta los suficiente, el gas comienza a evaporarse violentamente, generando presión en el generador y saliendo en forma de gas a presión por la boca del mismo. Al volatizar el combustible, crea una succión del combustible en el propio depósito y ya no debería ser necesario meter más presión en el tanque.

El combustible

Los hornillos de gasolina Coleman, están diseñados para funcionar con gasolina sin plomo y con el famoso combustible Coleman, conocido como White Gas en USA, lo que venia siendo un tipo de gasolina altamente pura de muy bajo octanaje, del orden de los 50 octanos. El White Gas, acabó siendo sustituido por una mezcla variada de hidrocarburos, sin prácticamente olor, ni subproductos de combustión como el hollín. Hay que prestar atención, en no dejar escapar demasiado combustible antes de encender  el fogón, ya que por la contra respecto a la gasolina, la primera llama puede ser demasiado alta o explosiva. Personalmente usamos un mechero , de esos de cuello largo, que primero enciendo sobre el fogón y luego abro la llave la paso para que la ignición comience cuanto antes ya que el combustible Coleman es muy energético.

Botella de combustible Coleman de 1L

La gran ventaja de toda cocina de gasolina es sin duda, su altísimo poder calorífico, que hace que consuman relativamente poco combustible, así el modelo 424 puede alcanzar unas 4 horas de autonomía por tanque (1l aproximado de combustible), según fabricante, sin excesivos problemas en cuanto a condiciones de frio y altura ya que el combustible esta precalentado justo antes de la salida produciendo unas condiciones de calor muy constantes e independientes de la tamperatura ambiental. Con buen tiempo hemos podido comprobar, como asegura el fabricante, que el tiempo en alcanzar la ebullición de 1 litro de agua es de 4 minutos.

Aspectos negativos

Por la contra, son varios los problemas de este tipo de cocinas. El primero de ellos esta relacionado con la combustión, mientras la mezcla con el aire en función del caudal y riqueza del combustible sea óptima, la llama lucirá con un perfecto color azul, a veces incluso, en días soleados, casi invisible a simple vista. Sin embargo cuando la mezcla no es correcta, por falta de temperatura en el generador, fuerte viento o combustible poco óptimo, la llama se vuelve amarilla, pierde presión y las ollas, así como los elementos del hornillo se llenan de un espeso hollín, así como el rendimiento es muy bajo.

Restos de hollín por mala combustión de la gasolina

Aunque estos hornillos estén diseñados para trabajar con gasolina, lo cierto, es que este tipo de combustible es relativamente variable en aditivos y octanaje por países. Así por ejemplo Coleman no recomienda usar directamente gasolina canadiense y siempre usar el octanaje más bajo disponible, partiendo que la gasolina de 87 octanos en USA equivale aproximadamente unos 91 octanos nuestros (ya que varía el metódo de medición) siendo la gasolina más baja disponible en España hoy en día de 95 octanos. Pero en realidad, mucha gente que usa este tipo de hornillos lo hace con el propio combustible Coleman, el cual posee un coste aproximado de 8€/litro y se vende en tiendas especializadas en equipamiento de aventura. A pesar de poder parecer un precio alto, es mucho más económico, por su rendimiento y duración que muchos cartuchos y botellas de gas, cuyos precios oscilan entre los 5-9€ para botellas de entre 200-500gr respectivamente o 3€ para los cartuchos de 250gr cuyo rendimiento y en consecuencia duración con tiempo frio es más bien escasa.

Sin embargo, el combustible más económico y fácil de encontrar para este tipo de hornillos es la gasolina, a un precio que no llega  los 2€ por litro.  Sin embargo, aquí nos adentramos en un terreno delicado, ya que por lo experimentado, las gasolinas probadas en España, no acabaron por aportar un rendimiento especialmente óptimo con este hornillo, produciendo malas combustiones, lo cual finalmente nos hizo optar por combustible Coleman, y reservar la posibilidad del uso de gasolina para una emergencia.

Por otra parte, el almacenamiento y trasvase (relleno del tanque) no acaba de ser una operación especialmente agradable por el fuerte olor que se produce al usar gasolina. Para el transporte hemos optado inicialmente por botellas especiales de combustible del tipo FuelFriend, las cuales están homologadas en temas de seguridad para el transporte de combustibles, además tienen una boca muy ancha que permite rellenarlas fácilmente en la gasolinera sin derrames, así como presentaban aparentemente unas roscas óptimas contra fugas. Sin embargo, finalmente, el olor en el interior del coche, en días calurosos, se acababa notando, por la evaporación de la gasolina, por lo que el combustible Coleman al ser inodoro, mejora la situación. Otro problema es que para el trasvase se usa un pequeño embudo, con un filtro de cerámica (incluido con la cocina), para evitar impurezas. Este filtro se empapa de combustible, tardando mucho tiempo en evaporarse, siendo necesario conservarlo en un recipiente estanco para evitar la fuga de olores.

De igual forma, en las tareas de encendido y apagado se liberan gases a medio quemar, con fuertes olores  que a la larga, no son agradables, por eso la opción del combustible Coleman es muy a considerar.

Finalmente los problemas de combustión, terminan por obstruir la boquilla del generador, con restos de hollín y residuos oleosos, lo cual obliga a su sustitución o limpieza. Dicha pieza se puede encontrar como recambio en algunas tiendas especializadas, pero su precio no es siempre económico y es preferible limpiarlo. En cualquier caso en viajes largos es más que recomendable llevar un repuesto.

Mantenimiento

Aguja encargada de regular la salida del combustible a través del generador

La limpieza es muy simple, basta con desenroscar el generador por la junta de latón y extraer la varilla con la aguja. Esta suele cargarse con carbonilla, o resto oleosos de la combustión. Con una poca lana de pulir (muy recomendable llevar una poca en viajes largos) se puede limpiar fácilmente. El interior del generador se puede limpiar con un lubricante aflojalatodo, dejando que actúe un tiempo para desincrustar y desgrasar correctamente el generador. La reposición de la varilla con la aguja debe hacerse con mucho cuidado de no doblarla lo cual arruinaría completamente la posibilidad de atomizar el combustible con precisión, sin embargo no es una operación compleja que se puede hacer en cualquier momento. Siendo una de las gran ventajas de este hornillo la facilidad con la que se puede desmontar para su limpieza en caso de obstrucción por un combustible incorrecto o uso.

Conclusiones

Este tipo de cocinas de gasolina, aun usadas con el propio combustible Coleman, para evitar olores y problemas de rendimiento, siempre nos dejan la alternativa al uso de la gasolina que podemos adquirir en cualquier gasolinera de cualquier país del mundo. De igual, forma, aun siendo hornillos que exigen una mayor inversión, si los usamos mucho, se rentabilizan rápido. Además, son en cierta manera más ecológicos, ya que aun desprendiendo más gases, generan muchos menos residuos, como son las botellas de los cartuchos de gas, que podemos fácilmente, con tiempo frio, llegar a gastar una por día.

La práctica maleta metálica, con tapa y paravientos lo hace muy cómodo para viajar en campers, 4×4 u overland. En viajes de pocos días, podemos rellenar el depósito antes de salir evitándonos llevar un bote de reserva, aspecto que con los cartuchos siempre es obligado llevar algunos de reserva. Además la regilla se puede retirar, y la podemos usar para cocinar en una hoguera o barbacoa si fuese necesario.

Si tenemos pensado repostar en gasolineras, es muy recomendable llevar botellas de boca ancha, donde el surtidor pueda ser introducido, y a ser posible de 1.5 litros, ya que en la mayoría de gasolineras no podremos repostar menos de 1 litro y la presión del surtidor puede provocar el derrame del combustible.

LAS COCINAS DE GASOLINA NUNCA deben ser usadas en interiores o sitios sin ventilación, por lógica, producen gases muy tóxicos, similares al tubo de escape de un vehículo y puede producir intoxicaciones graves.

Last modified: 1 julio, 2019

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